mantequilla de almendras

Descubra la crema de almendras con su aporte de proteínas y fibra, sus numerosos beneficios y cómo incorporarla fácilmente a su dieta.

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Un alimento natural y completo, la mantequilla de almendras atrae cada vez más a deportistas y a los amantes de una nutrición equilibrada y deliciosa.

Esta cremosa pasta, elaborada a partir de almendras trituradas, está repleta de proteínas vegetales, fibra, grasas insaturadas y micronutrientes esenciales, especialmente por su aporte de vitamina E

¿Qué es la mantequilla de almendras?

La mantequilla de almendras es una pasta cremosa obtenida al triturar almendras enteras, generalmente tostadas o crudas, hasta conseguir una textura suave o ligeramente granulosa, según el proceso de fabricación.

Este producto pertenece a la familia de las oleaginosas, es decir, semillas ricas en grasas vegetales, de las que tradicionalmente se extrae aceite o se transforman en puré. A diferencia de algunas cremas de untar industriales, una mantequilla de almendras de calidad no contiene azúcar añadido, aceite de palma ni aditivos, lo que la convierte en una opción más sana y natural.

Puede integrarse fácilmente en una dieta equilibrada, ya sea en el desayuno, en un batido de proteínas, como tentempié deportivo o incluso en recetas dulces y saladas (pasteles, salsas, bolas energéticas...).

La almendra: un fruto seco

La almendra es la semilla comestible del fruto del almendro (Prunus dulcis), un árbol originario de Oriente Próximo y cultivado desde hace milenios en la cuenca mediterránea. Actualmente, las principales zonas de producción se encuentran en California, España, Marruecos, Italia, Irán y algunas regiones del sur de Francia.

La almendra se distingue por su excepcional riqueza nutricional: contiene proteínas vegetales, fibra, grasas insaturadas y un alto contenido en vitamina E. Esta composición hace de la mantequilla de almendras un producto especialmente interesante, sobre todo en el marco de una alimentación equilibrada.

Una alternativa sana y deliciosa

A menudo comparada con la mantequilla de cacahuete o la mantequilla de anacardos, la mantequilla de almendras se distingue por su perfil nutricional rico en micronutrientes y su sabor sutil.

Constituye una alternativa vegetal ideal para quienes desean variar sus fuentes de lípidos, reducir su consumo de productos procesados o simplemente adoptar una rutina alimentaria más natural.

¿Cuáles son los beneficios de la mantequilla de almendras?

La mantequilla de almendras se distingue por su riqueza nutricional. Está naturalmente concentrada en proteínas vegetales, fibra dietética, grasas insaturadas, así como en micronutrientes esenciales como la vitamina E, el magnesio, el calcio y el potasio. Juntos, estos nutrientes desempeñan un papel central en numerosas funciones del organismo.

Beneficios de las grasas insaturadas

La mantequilla de almendras es una fuente natural de grasas insaturadas, principalmente ácidos grasos monoinsaturados como el ácido oleico, también presente en el aceite de oliva. Estas grasas, denominadas «sanas», son reconocidas por sus efectos positivos en numerosas funciones del organismo, a diferencia de otras grasas.

    Un excelente aporte de fibra soluble

    La mantequilla de almendras contiene una proporción interesante de fibra soluble, un tipo de fibra que se disuelve en el agua para formar un gel viscoso en el sistema digestivo, lo que permite una absorción más gradual de los carbohidratos. 

    Integrar la mantequilla de almendras en su dieta

    La mantequilla de almendras es versátil y puede incorporarse de diversas maneras a su dieta diaria:

    • En el desayuno: Untarla en crepes con fruta fresca o añadirla a la avena para un delicioso porridge.
    • En batidos: Añadir una cucharada de mantequilla de almendras a los batidos para obtener una textura cremosa y un aporte extra de proteínas y grasas saludables.
    • Como tentempié: Consumirla con fruta fresca, como rodajas de manzana o plátano, para un tentempié saciante y nutritivo.
    • En repostería: Integrarla en las recetas de pasteles, muffins o barritas energéticas caseras para un toque de sabor y nutrición.

    ¿Cómo elegir una buena mantequilla de almendras?

    Para aprovechar al máximo los beneficios de la mantequilla de almendras, es esencial elegir un producto de calidad:

    • Ingredientes: Opta por una mantequilla de almendras 100%, que contenga únicamente almendras, sin azúcar añadido, sal ni aceite de palma.
    • Textura: Según tus preferencias, elige entre una textura suave o crujiente.

    Precauciones a tomar

    Aunque la mantequilla de almendras ofrece muchos beneficios, es importante consumirla con moderación debido a su densidad calórica.

    Una porción de 15 a 30 g al día suele ser suficiente para disfrutar de sus ventajas sin comprometer las dietas, especialmente en períodos de definición.

    Además, las personas alérgicas a los frutos secos deben evitar su consumo.

    En resumen: lo que hay que recordar sobre la mantequilla de almendras

    La mantequilla de almendras es un alimento completo, nutritivo, sano y versátil. Contiene proteínas vegetales, fibra soluble, grasas insaturadas y micronutrientes esenciales (vitamina E, magnesio, calcio, potasio), por lo que tiene numerosos beneficios. Con su delicado sabor y su cremosa textura, se integra fácilmente en muchas recetas, desde el desayuno hasta el tentempié post-entrenamiento.

    Siempre que se elija una versión 100 % natural, sin aditivos, representa una alternativa ideal a las cremas de untar industriales.

    Fuente:

    Tomishima, H., Luo, K., & Mitchell, A. E. (2022). The Almond (Prunus dulcis): Chemical Properties, Utilization, and Valorization of Coproducts. Annual Review of Food Science and Technology, 13. DOI: 10.1146/annurev-food-052720-111942